De sorpresa en sorpresa
Ya advertí el primer día que soy un auténtico analfabeto informático. No es ninguna metáfora: sé poner correos electrónicos, recibirlos, adjuntar textos, fotos, buscar cosas en Google, y poco más. Hace unos días reflexionaba sobre los diferentes analfabetismos que en el mundo existen, y el mío sería el de quienes no recibimos a tiempo clases y conocimientos de informática, y el resto de la vida arrastramos inevitablemente esta carencia, por mucho que utilicemos diariamente el ordenador en nuestro trabajo. En cuanto me pasa cualquier cosa rara –se me cuelga el PC o desastres similares-, llamo histérico a mi secretaria, o despierto a media noche a mis amigos, con lo cual he ido perdiéndolos a lo largo de estos años a una media galopante.
Ese mismo analfabetismo produce en mí, como contrapartida, una auténtica fascinación por lo desconocido. Soy de los que se pasaron estúpidamente muchos años diciendo aquello de “yo no tendré nunca ordenador…”, y desde que me compré el primero hace más de diez años no he dejado probablemente de abrirlo ni un solo día. Me encanta. Me parece un cacharro fascinante, útil y ya absolutamente imprescindible. A veces, cuando voy por el pasillo y él yace apagado, me lo quedo mirando con cara de enamorado…
Bueno, pues en ese contexto informático-sentimental me entero recientemente de la existencia de los blogs, me informo un poco más y me hago uno: éste. Y la sorpresa, gratificante sorpresa diaria, es constatar que hay personas que entran en mi página (como tú ahora mismo), que leen lo que escribo y que, de vez en cuando, hasta me comentan cosas. Me parece increíble, divertido, interesante. No puedo por menos que estar agradecido a quienes pierden un minuto leyendo mis cosas, que, a juzgar por esas estadísticas a las que tenemos acceso, son (sois) bastantes más de los que me podía imaginar en mis más optimistas expectativas.
La otra sorpresa es haber constatado la cantidad de gente con talento que escribe en otros blogs. El magnífico estilo literario de algunos/as, lo acertado de sus comentarios, la inteligencia de sus reflexiones, con independencia de posiciones ideológicas y creencias particulares.
Un talento al que jamás hubiera tenido acceso y cuya existencia me alegra reconocer.
Pues aquí de nuevo. Soy una unidad de esos totales que revelan tus estadísticas. Y además de eso, también soy alguien a quien le interesa lo que escribes, que conecta más con unos post que con otros pero a quien sobre todo le gusta esa presentación de ti mismo que aparece a la derecha de la pantalla.
Besos arcoiris
Publicado por: Iris | febrero 05, 2005 at 07:49 p.m.